Errores no forzados en el tramo final pre PASO

Reflexiones y propuestas de #campañamolecular para esta última semana, a propósito del cartel de la autopista La Plata que tumbó la gobernadora.

Se habla mucho de los “errores no forzados” en campaña, concepto importado del tenis. En ese deporte, un error del rival se traduce automáticamente en beneficio propio. Pero en política no es del todo así. Se parece más a lo que ocurre con los errores no forzados en el fútbol. Pueden pasar inadvertidos o terminar en gol, dependiendo de la velocidad y precisión de reacción del rival. No sirve de nada un pase corto del defensor al arquero si el 9 no sale disparado a disputar la pelota.

En el último tramo, los errores son potencialmente más costosos, porque el votante fluctuante tiene, para las cuestiones políticas, sólo memoria de corto plazo. Entra al cuarto oscuro apenas con recuerdos de la última semana, dos como mucho. Por lo general, no se acuerda del FMI, de Santiago Maldonado ni de las promesas incumplidas. Prevalece lo reciente.

El gobierno tiene a su favor una imponente maquinaria destinada a amplificar cualquier error nuestro y cubrir los de ellos. La campaña del Frente de Todos debe compensar esa desigualdad con otros recursos. Por ejemplo, la campaña inorgánica. Debemos ser nosotros quienes expongamos ante los fluctuantes de manera eficiente el tema del cartel.

Unos empleados retirando un cartel a priori no significan nada. El significado depende de la narrativa que acompañe al video. Los trolls dicen que el cartel estaba en infracción o que estaba impago. Eso es falso (en ese caso retirarían la lona, pero no la estructura que es de una empresa privada) pero importa poco. Es lógico que traten de reducirlo a una infracción o tema administrativo (de paso, nos dejan en el lugar de desprolijos) Importa qué decimos nosotros.

El video admite al menos dos narrativas posibles. Una, la flagrante hipocresía (cinismo, burla, etc). Los mismos que dicen en sus carteles “para que puedas expresarte sin miedo”, retiran manu militari los carteles de su rival. Hasta el más despolitizado nota la contradicción entre hechos y palabras. Dos, además de hipócritas son autoritarios. Es una conducta antidemocrática y patotera. Si son capaces de esto ahora que están en campaña y en teoría deberían cuidarse, imaginate de qué serían capaces si reeligieran.

El episodio ocurre horas después de que se viralizara el spot de Axel “te muestro mi casa”, como respuesta a la suesiòn de difamaciones que sufrió. Una respuesta con altura, por cierto, bien a lo Marechal, porque “de los laberintos se sale por arriba”. Entonces, ¿No saben qué hacer para detenerlo? ¿La campaña sucia fracasó y se quedaron sin cartas? ¿Impotencia? ¿Miedo? Como sea, no es un ataque a Axel ni al Frente de Todos. Es contra la democracia argentina. Así hay que anunciarlo.

Muchos contactos míos lo twitearon. También me llegó por unos diez chats de Whatsapp de política de los que participo. Pero ahí no están los votos ganables. Están en otros grupos de chats (amigos de la infancia, papás de la escuela, grupos de trabajo y deporte, etc.). Claro que no se puede reenviar tal como está, sin mediar palabra, porque estaríamos rompiendo la prohibición, tácita o explícita, de no hablar de política yeso resulta irritante a nuestro target.

Hay que acompañarlo con dos o tres líneas. “No suelo enviar cosas de política, pero esto me parece demasiado grave. Lo condenaría igual si viniera del otro lado”. “No es mi intención hacer proselitismo, pero como ciudadano me siento obligado a denunciar esta conducta autoritaria”. “Hoy es un cartel, ¿mañana qué? ¿cuál es el límite? La gobernadora Vidal no respeta las reglas democráticas”.

Para cerrar, un contraejemplo. “Muchos funcionarios fueron militantes universitarios de la Franja en los 90. Tienen años de experiencia rompiendo y carteles de sus rivales. Lo siguen haciendo pero a una escala mayor”. Asì no. Cierto pero inefectivo. Al fluctuante esa historia no le interesa. Y hasta parece reducirse a un problema personal entre ellos y nosotros.

Leave a Comment

Your email address will not be published.