La Revolución que más nos gusta

Compartí en tus redes sociales:
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Facebook
Facebook


Por Marcelo Torres, @marcetorresok

Diputado Provincial M.C.

El 17 de octubre de 1945 fue un antes y un después en nuestra historia. Desde entonces, nada sería igual. En esa fecha se fundó el estado de bienestar a la argentina, donde millones de compatriotas adquirieron el estatus de ciudadanos y supieron que no sólo tenían obligaciones, sino también derechos. Y también supieron que para ejercer los derechos habría que luchar, como lo hicieron los trabajadores hace 75 años, pidiendo por la libertad del único dirigente que los había convocado a ser partícipes en la construcción de la Patria: el Coronel Perón. Nacía entonces el movimiento de masas más importante de América, y que fue modelo en el mundo por impulsar la movilidad social ascendente, la distribución igualitaria de la renta, el derecho a las vacaciones, a la vivienda, a la educación gratuita en todos sus niveles, a la jubilación universal. Empezaba la primera experiencia auténticamente democrática en el patio trasero de los yanquis.


Semejante constitución de soberanía nos costó: miles de asesinados y torturados; el odio como ideología y el relato del país rico del centenario…por tener trigo y vacas¡; pero también el etorno retorno de esa anomalía plebeya que es una fábrica de inclusión, que desarrolla valor agregado, que de un golpe lanza cohetes, juzga a los genocidas, pone a los pibes a estudiar y a los padres y madres a laburar.


Movimiento multiuso y colonizado en los años del triunfo neoliberal que impuso su lógica a escala planetaria, el peronismo es la versión feliz del mito del Sísifo: llevamos la piedra a la montaña una vez, dos veces, pero a la tercera la dejamos en la cima. La continuidad de la revolución está asegurada en las generaciones de compatriotas que siguen manteniendo prendida la triple antorcha de la soberanía política, la independencia económica y la justicia social. Y volvimos a saberlo en las últimas elecciones: unidos somos invencibles.

Compartí en tus redes sociales:
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Facebook
Facebook